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Espátulas

UN ENCLAVE PRIVILEGIADO

El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, declarado por la Ley 4/2006, del 19 de mayo, sobre una superficie de 6.678 ha, está considerado como el humedal más importante de todo el Cantábrico.

Su mayor importancia radica en la conservación de aves acuáticas migratorias, especialmente durante el período de invernada, cuando se pueden juntar en el Parque hasta 20.000 ejemplares, entre anátidas, limícolas, ardeidas o láridos entre otras familias. Es de especial importancia este humedal también durante el paso migratorio otoñal o postnupcial, cuando un alto porcentaje de la población holandesa de espátula común Platalea leucorodia para en el estuario del Asón para descansar y alimentarse, antes de seguir rumbo hacia el continente africano.

Por todo ello, además de ser Parque Natural, este espacio natural cuenta con otras figuras de protección, como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y ZEC (Zona Especial de Conservación), dentro de la Red Natura 2000, teniendo también la categoría de humedal de importancia internacional, al estar incluido en el Convenio Ramsar.

El principal ecosistema de este espacio natural protegido es el intermareal, en el  ámbito del estuario del río Asón, pero también alberga otros ambientes como la laguna litoral de Victoria, encinares litorales, playas y dunas, campiñas atlánticas o acantilados costeros.

Todos estos ambientes son el refugio de una rica y variada flora y fauna. Respecto a la flora, encontramos aquí desde especies propias del intermareal, adaptadas al medio salino, como la Spartina maritima o fanerógamas como Zostera marina y Z. noltii. Los macizos calizos del Monte Buciero o el Cincho constituyen unos de los mejores ejemplos de encinar cantábrico, bosques de carácter relicto cuyo origen se sitúa antes de la última glaciación y que con el cambio del clima encontraron refugio en la franja litoral, al amparo de la roca caliza, que proporciona un ambiente de sequedad imprescindible para especies mediterráneas como encina litoral, madroño, laurel, aladierno o zarzaparrilla.

En cuanto a la fauna, además de las numerosas aves acuáticas, diversas especies de invertebrados bentónicos (almeja fina, muergo o navaja, crustáceos y poliquetos), anfibios y reptiles como el tritón palmeado, tritón jaspeado, ranita de San Antonio, lagarto verde o víbora cantábrica entre otros, aves rapaces como alimoche común, milano negro, abejero europeo, halcón peregrino o águila pescadora y mamíferos como el jabalí, corzo, zorro, tejón, garduña o armiño.

Monte Buciero desde la marisma de Cicero

Arao común